Historia del Tahuantinsuyo.

De acuerdo al mito, los hermanos Ayar salieron de la cueva de Pacarectambo o posada del amanecer, el nacimiento en una cueva era una figura clásica de la mitología Andina porque las pacarinas o lugares de origen eran siempre accidentes naturales como cuevas o fuentes de agua, esta cueva estaba en el cerro Tanputtoco que tenía 3 ventanas, de una salieron 4 hermanos y 4 hermanas. Los legendarios Ayar y sus hermanas iniciaron su andar por punas y quebradas avanzando por los andes con el propósito de encontrar un lugar apropiado para sentarse, pronto se deshicieron de Ayar Cachi rogándole que vuelva a la cueva originaria y cuando entro sus hermanos la tapearon dejándolo encerrado para siempre, los demás le temían porque Ayar Cachi disponía de poderes que amenazaban al resto, su honda era capaz de derribar cerros y formar quebradas.

Los Ayar eran agricultores aunque también errantes, ellos se detenían a producir y después de las cosechas retomaban su marcha, no eran recolectores y cazadores sino agricultores y ganaderos trashumantes que estaban en busca de un buen lugar para establecerse, esta condición parece haber sido común en los Andes cuando ante el aumento de la población algunos grupos organizados en Ayllus salían en busca de nuevas tierras para establecerse; Después de mucho andar los Ayar llegaron a un sitio donde decidieron que Ayar Uchu se transforme en piedra para convertirse en Huaca un lugar sagrado hacer llamado Huanacauri, esta huaca los ayudaría a encontrar su sitio en este mundo porque la forma lítica era un recurso Andino para perpetuar a un personaje así Ayar Uchu siguió en contacto con su grupo brindándoles aliento y sabiduría divina, en ese lugar y en su memoria se celebrara la ceremonia de iniciación de los jóvenes Incas el “Warachikuy”, vuelta a caminar hasta que Ayar Manco arrojo una vara para que se asiente donde ellos debían permanecer, esa vara voló hasta el paraje llamado Kahuay Yanapata donde el terreno permitió que se clave en el suelo, trataron de llegar al sitio pero encontrar resistencia de otros grupos humanos y tuvieron que volver atrás, desde allí Ayar Auca voló al encuentro de la vara clavada en el suelo, al tocar tierra se volvió un monolito de piedra, esta segunda transformación en monumento lítico les anticipo el triunfo porque en el mundo andino las grandes piedras señalaban la propiedad.

Ayar manco cambio su nombre por Manco Capac y entro a la zona elegida donde se levantaría el futuro Cusco, esta región estaba densamente poblada y los recién llegados solo encontraron sitio en las alturas del pequeño valle del Huatanay, antes tuvieron que pelear incluso por su modesto lugar de asentamiento, en esa lucha fue fundamental una de las mujeres llamada Mama Huaco, ella era valiente y aguerrida en medio de la refriega mato a un enemigo le extrajo el pulmón y soplándolo produjo un sonido espantoso que ahuyento a los rivales, Mama Huaco representa a un tipo de mujer Andina de prospecto varonil que no se amedrenta nunca ni ante el frio ni ante la violencia, estos atributos la hacen mujer libre no sometida necesariamente al matrimonio a menos que ella sea quien lleve las riendas.

El otro prototipo femenino es Mama Ocllo que representa a la mujer en su papel tradicional, Mama Ocllo se halla también en el otro mito Inca de orígenes aquel de la pareja primordial que nace en el lago Titi Caca; Mama Ocllo cocina, teje, prepara la comida, educa a los hijos y cuida de los ancianos así ella es el ideal de la mujer sumisa que se acopla al varón para que sea el quien conduzca la pareja. De acuerdo al cronista Sarmiento de Gamboa los Ayllus que fundaron el Cusco estaban dirigidos por 4 personajes: Manco Capac, Mama Huaco, Sinchi Roca y Manco Sapaca, es decir, en este relato mítico una mujer tenía mando polito y era parte de la elite gobernante por derecho propio y no solamente en tanto esposa o madre del jefe, en ese sentido la sociedad andina tuvo algo de patriarcal pero el balance entre los sexos estaba compensado por el poder político que adquirieron algunas mujeres. Ese poder relativo de la mujer prehispánica estaba reforzado por el papel fundamental de lo femenino en el parentesco, en efecto la mujer era decisiva para la decisión del parentesco los Incas estaban organizados en “panacas” familias ampliadas dueñas de extensas propiedades en común que sustentaban su amplia intervención en la vida política del Cusco.

Las panacas eran instrumentos cruciales de la acción política imperial, como un grupo de parentesco su definición era matrilineal, el hombre pertenecía a la panaca de su madre y sus hijos varones no se clasificaban con el si no con sus progenitoras, el término “Panaca” viene de “Pana” que significa “hermana”.

Las madres de los candidatos eran muy influyentes en la selección del futuro soberano, ellas movilizaban a su propio grupo de parentesco para ejercer presión y montaban alianzas entre mujeres, todo ello para posicionar a un hombre como potencial Sapa Inca o gran jefe de los Incas.

Durante algunos centenares de años los Inca fueron un grupo étnico entre otros arrinconado en las nacientes de un pequeño rio tributario del Vilcanota, ni siquiera estaban ubicados en el Valle Sagrado si no en una tierra ciertamente marginal a los grandes recursos naturales regionales, desde ahí fueron creciendo y tomando cierta importancia como una entidad política que participaba activamente de coaliciones entre los Quechuas, desde ya hace mucho tiempo los Quechuas mantenían un estado de guerra intermitente con los Chancas, estos provenían de las actuales regiones de Ayacucho y Andahuaylas habiendo avanzado recientemente sobre Abancay, de acuerdo a otro sitio de relatos míticos en tiempos del octavo Inca “Wiracocha” los Chancas se volvieron una grande amenaza porque avanzaron desafiantes hacia el Cusco; este segundo mito relata como los Incas rompieron los cercos de otros curacas  y se impusieron para establecer el imperio, los Chancas fueron derrotas dos por Pachacutec y a continuación el Inca invadió el actual Ayacucho, luego dio la vuelta y conquisto la región del Lago Titicaca, a través de estas campañas el Inca se estableció en las sedes de los antiguos estados de Huari y Tiahuanaco, estas dos campañas le proporcionaron a Pachacutec un gran poder al unificar el área sur Andina y propulsarla como cabeza de una nueva unificación del mundo conocido, no se reflexiona suficiente sobre las dimensiones para el mundo Andino de la era prehispánica por ello conviene resaltar que para estas personas el Suyo era todo el mundo, no tenían contactos regulares ni conocían otras civilizaciones.

Pachacutec quiso resolver el problema político de la sucesión del Inca conforme a la organización de las panacas el soberano tenía hijos reales o adoptados en todas las pancas y ellos competían entre sí para definir quién era más capaz de hacer alianzas para imponerse como nuevo soberano por ello cada sucesión era un gran desorden y lucha abierta entre la aristocracia, Pachacutec trato de sortear ese riesgo incorporando un hijo como regente para irlo entrenando y dejarlo como sucesor al fallecer por ello nombro a Amaru Inca Yupanqui pero este tenía espíritu de ecólogo y no de político ni militar por ello con su consentimiento Pachacutec nombro a otro de sus hijos, esta vez el cargo recayó en Túpac Yupanqui quien fue un gran guerrero, la segunda gran expansión es fruto de las acciones de Túpac Yupanqui quien conquisto el reino de los Chimú y completo las conquistas de la Costa Norte, posteriormente Túpac salió en balsas y abría avanzado hasta la Isla de Pascua; al fallecer Túpac Yupanqui el nuevo soberano fue Huayna Capac quien llevo la expansión al máximo habiendo incorporado el actual Ecuador y la zona de pasto en la Colombia de nuestros días, con Huayna Capac los Incas habían encontrado su temprano esplendor, por su parte las conquistas Incas habían extendido las fronteras Sur bastante más allá de la Bolivia contemporánea, el Tahuantinsuyo de hecho abarcaba medio Chile y toda la zona Andina de la Argentina que es bastante extensa, mas allá solo habían tribus poco civilizadas que los Incas no tuvieron interés en incorporar a su dominio, la selva baja fue otro de sus límites naturales y su mundo corría a lo largo de los Andes y los desiertos Costeros, dos columnas vertebrales que conectaban a un mundo especialmente vertical donde el territorio estaba quebrado en múltiples pequeños nichos productivos situados a muy distintas alturas y dotadas por lo tanto de ecologías propias y singulares.

La formidable expansión política de los Incas estuvo basada en un universo de conceptos e instituciones que eran bastante comunes, desde Caral en adelante había una historia compartida y muchas relaciones entre el conjunto de grupos étnicos que poblaban al mundo andino, por ejemplo, el Ayllu era universal antes que la familia nuclear como la conocemos hoy en día, en ese tiempo habían Ayllus ellos eran el verdadero parentesco y también eran la vía para el acceso a la propiedad, quien carecía de parientes era Huaccha un pobre un huachito porque el Ayllu era tanto familia como recursos.

En la Costa hubo un intercambio sostenido de productos a larga distancia, los mercaderes de Chincha y de otras regiones costeras viajaban por mar para traer conchas sagradas del actual Ecuador, ellos conducían grandes balsas que asemejaban naves y que llevaban telas y productos de metal para intercambiar con los productores del norte de Sudamérica, Francisco Pizarro en el transcurso del segundo viaje de la conquista se topó con una de estas balsas de mercaderes y los cronistas dejaron una descripción maravillada de su complejidad, admiraron su tamaño, la cantidad de gente que viajaba en ella y la riqueza de la mercadería que transportaba.

Otro elemento común fue la organización del trabajo, la base era la ayuda mutua, en ocasiones la comunidad trabaja por un propósito colectivo y en esas ocasiones la actividad era conocida como Minga, el estado solicitaba mano de obra para propósitos mayores como conformar el ejército o tejer para los depósitos reales o cuidar los caminos o para cultivar sus haciendas, en esa oportunidad el trabajo se llamaba “Mita” y fue el antecedente de la institución colonial con el mismo nombre pero en tiempo de los Incas reinaba el principio de la redistribución y si el estado solicitaba trabajo entregaba obsequios en agradecimiento y cuidaba que la obra encargada tuviera sentido social siendo de utilidad para la prosperidad general.

Las conquistas Incas utilizaron tanto la persuasión como la fuerza, el ejército fue uno de los instrumentos en su dominio y los Incas se caracterizaron por su disciplina y orden en el combate, la diplomacia fue fundamental porque muchos Curacas prefirieron una incorporación pacífica a la nueva entidad conocida como Tahuantinsuyo que estaba en construcción así  lograron expandirse porque se apoyaban en un sustrato común y porque emplearon hábilmente los recursos y poder, los Incas fueron grandes organizadores. Sus instrumentos de gobierno fueron los Quipus y los Caminos, gracias a los nudos pudieron llevar las cuentas de la tributación y de la distribución del trabajo de construir un imperio, los Caminos pudieron mantener conectada las partes de un mundo tan extenso más aún si recordamos que salvo la Vía Marítima todos los desplazamientos eran a pie, esos caminos existían desde antaño y los incas reordenaron el sistema para darle gran fluidez, eran hechas para cubrir las rutas de peregrinaje al cual fueron tan afectos los andinos desde el comienzo mismo de la civilización, su uso en tiempos del Inca era múltiple pero debe tenerse bien presente que el estado los empleo para controlar el territorio a su cargo, por ahí pasaba el ejército y sus caravanas de llamas, por ahí corrían los chasquis llevando noticias y órdenes.

Pero la expansión fue demasiado extensa había un tema religioso que empujaba siempre hacia adelante cada soberano dejaba a sus deudos organizados en su panaca los bienes que había conquistado personalmente, con esos vienes se le rendiría culto a su momia por ello tenía que liar nuevos territorios a su grupo de parentesco para que su propia momia pueda ser honrada en los siglos venideros, este factor empujo una gran expansión y en víspera de la llegada de los Españoles el Tahuantinsuyo parece haber estado en vías de fracturarse, ¿Qué hubiera sucedido? Es imposible saberlo pero era aún una entidad política joven, tenía unos 100 años de fase imperial y aparentemente tenia techo por delante, lo que si queda claro es que en vísperas del contacto con occidente los Incas estaban en medio de grandes cambios y viviendo una transición.

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